¿Qué voy a estudiar el año que viene? 

El último año del colegio secundario, es un momento de reflexión y decisión. Es un momento de despedidas, cierre de ciclo y adopción de nuevas responsabilidades. La pregunta que muchos adolescentes se hacen es: ¿Qué voy a estudiar el año que viene?

Cuando no saben que pueden o quieren estudiar les genera mucha angustia y ansiedad, ya que piensan que esta elección implica un proyecto para toda la vida.  A veces se suma las creencias y expectativas familiares acerca de la orientación que se debe seguir.

¿Qué implica elegir una carrera, una profesión?

Elegir una vocación no es solo elegir una carrera sino identificar hacia dónde quiero dirigirme, cómo quiero vivir en el futuro. 

En el proceso de elección vocacional, es importante poder obtener herramientas para conocerse a uno mismo y poder tomar una decisión que se adapte a los deseos, habilidades y gustos que cada uno tiene.

¿Qué es lo importante en este proceso?

  • Tomarse el tiempo que cada uno necesita para realizar la elección. 
  • Conocer los recursos y habilidades que cada uno posee.
  • Confrontar creencias que se tienen acerca de determinadas carreras, trabajos u orientaciones, que algunas veces pueden ser limitantes.
  • Obtener información sobre las distintas carreras, cursos, orientaciones y trabajos
  • Conocer y descubrir características de personalidad que muchas veces tenemos dormidas.
  • Aprender herramientas para poder afirmarse en aquello que se desea y poder defenderlo frente a las presiones y creencias familiares y sociales 

Lic. Cecilia Lotero
MN: 37.589

Que cambie el otro

Cuántas veces esperamos que nuestra pareja, nuestros hijos, nuestros amigos, nuestros jefes e incluso nuestra realidad cambie creyendo que las transformaciones vienen desde afuera y con el correr del tiempo nos cansamos porque nada de lo que anhelamos se produjo.

Todos los aspectos que nos proponemos pueden ser modificables, pero que pasa si vienen como imposiciones desde afuera? Nadie va a cambiar porque otro desee que así fuera. 

Los cambios principalmente, se producen cuando la persona está convencida que los necesita. Y la realidad de cada uno de nosotros depende de los cambios propios. 

Somos creadores constantes de nuestra realidad por ende somos los únicos responsables en poder modificarla, aun en los momentos en que creemos depender de otros.

Si uno cambia, generamos indirectamente cambios a  nuestro alrededor. Porque los vínculos entre las personas siempre se construyen de ambas partes, formando redes, sistemas que cualquier modificación provoca modificaciones en otros.

Y los hechos que nos suceden, muchas veces aparentemente sin justificación, también son producto de nuestra creación.

¿Sos los que provoca el cambio? O ¿los que esperan a que otros cambien? Contanos

Lic. Florencia Torzillo Alvarez
MN 30624

Pandemia, estrés y sexualidad

Muchas parejas se han visto afectadas por la pandemia, sienten que no tienen ganas de comunicarse con sus parejas y menos aún hacer el amor. Posponen el placer, creen erróneamente que mañana si van a tener tiempo,  ganas de… y finalmente nada de eso ocurre, se sienten insatisfechos con sus parejas y con la propia vida, sienten desgano, aburrimiento, rutina, cansancio, irritabilidad, las palabras que aparecen son: estoy agotado! No doy más!Aparecen las quejas, dolores de cabeza, estómago, contracturas etc. 

¿Cómo podemos hacer para revertir esta situación?
 Cada vez más son las personas que padecen de estrés, nos llenamos de responsabilidades y no queda lugar para la distensión, disfrute y placer. No nos damos el tiempo para todo aquello que quisiéramos, como tener intimidad con nuestra pareja, hacer el amor, tener planes divertidos y poder gozar de la vida en toda su plenitud.

Es importante:

  •  Darnos lugar para la diversión, no solo organizando actividades diferentes sino usando la creatividad en el trabajo, pareja etc. 
  • Tener metas, sueños y proyectos. Darle sentido positivo a nuestros esfuerzos.
  • Buscar los aspectos positivos de las personas o cosas y comunicarlos.
  • Registrar con admiración las cosas bellas y simples de la vida. 
  • Valorar las metas cumplidas.
  • Tomar responsabilidad de nuestro propio cambio y no creer que los que tienen que cambiar son los otros: mi pareja, mi familia, mis hijos.
  • Tener una actitud positiva frente a situaciones cotidianas.
  • Valorar las virtudes y superar los defectos ayuda a actuar con mayor confianza en el trabajo, con la pareja y en las relaciones sexuales. 

Lic. Ofelia Salgueiro
MN 33700

 

Generación de ideas ¿te cuesta generar ideas nuevas, contanos?

Podemos sintetizar el proceso de generación de ideas en cuatro pasos:

  • Conocimiento: toda la información guardada en nuestra mente, desde los datos ancestrales, pasando por los instintivos y llegando hasta lo aprehendido desde nuestro nacimiento. Es importante tener en cuenta la necesidad de desarrollar las potencialidades de ambos hemisferios (derecho e izquierdo) para lograr la interrelación y el traspaso de conocimiento de uno a otro.

Ya que si bien la creatividad es una de las cualidades del hemisferio derecho su expresión racional se realiza a través del hemisferio izquierdo.

Todo eso es la materia prima con la que, combinando distintas partes de ésta, formulamos nuevas soluciones. O sea que cuantos más datos tengamos, habrá mayor posibilidad de combinaciones a nuestro alcance. Dicho conocimiento incluye, obviamente, el contexto en el que identificamos la necesidad de generar (y aplicar) una idea nueva.

  • Intención: es tener el objetivo y las ganas de apelar a nuestra creatividad. En este punto me refiero a las verdaderas ganas de hacerlo; es cuando la cabeza queda en automático. Estado identificable cuando las variantes de ideas que surgen respecto del objetivo en cuestión aparecen casi mágicamente en cualquier momento, puede ser cuando salimos con amigos, nos estamos bañando, vamos caminando del gym a casa, etc.
  • Visión: este es el golpe de iluminación, como un relámpago, es la famosa “se prendió la lamparita” que dispara la idea ya tangible. Es cuando te “cae la ficha”.
  • Compromiso: es que dichas ganas están entre las primeras prioridades de lo que realmente queremos hacer (siempre tenemos un listado que excede nuestra capacidad, y ahí hay que ordenar y seleccionar, dejando el resto en la fila de espera). O sea, el compromiso es “hacerlo”.

 Entrenándose en la generación de ideas, cada vez resulta más fácil poder ver las cosas de otro modo y lograr nuevas soluciones.

Ing Gabriel Mariño
Curso de creatividad INEPA

¿Qué estilo de padre sos?

La familia constituye nuestro primer contacto con el mundo y por ende nos da nuestro primer modelo de cómo somos nosotros y como vemos al mundo.

Hemos establecido 5 formas o estilos de ejercer la función de padres:Estilo Autoritario: Educa a sus hijos con límites estrictos y rigurosos. Se ajusta al “libreto” que le han dado sus propios padres. Penitencias estrictas, impone exigencia y perfección. Sus hijos se someten aparentemente, ya que luego aparecen rebeldías inusitadas (malas contestaciones, portazos, etc) o rebeldías encubiertas (se encierran en su habitación y no quieren hablar con nadie, se sacan notas bajas en el colegio). 

Creencia básica interna: “Yo les exijo porque así van a ser los mejores”.Estilo Permisivo: Le cuesta poner límites. Está siempre dispuesto a escuchar, si pone penitencias no las cumple. No sostiene sus pensamientos en el tiempo. Está dispuesto a pelear con su pareja para que los hijos se diviertan más y generalmente hace sentir que la otra parte de la pareja es crítica, agresiva o estricta en sus ideas acerca de la educación. Provoca en los hijos la dificultad en la aceptación de límites y en general con la autoridad.

Creencia básica interna: “Si dejo de ser bueno o decir siempre que si a todo, no me van a querer”.

Estilo Compinche: Lo educa divirtiéndose. Es “el amigo” que siempre está dispuesto a salir a pescar o a jugar al fútbol con los hijos. 

Es tan amigo que “se olvida” de ser padre. Tiene dificultades para poner límites, cree que la diversión y el juego es lo más importante para educar a los hijos.

Los hijos tienen dificultades para adquirir una buena imagen de padre y para diferenciar quienes son ellos y quienes los demás al igual que los derechos y obligaciones de cada uno de ellos. “Todos somos iguales”.

Creencia básica interna: “La vida es un juego”.
Estilo Afectivo: Educa a sus hijos con límites claros y precisos. Está dispuesto a escucharlos. Se interesa en la comunicación con ellos y entiende sus dificultades. Puede proteger sin sobreproteger, ya que enseña aquello que quiere que sus hijos cumplan. Pone sanciones cumplibles de corto alcance. Genera hijos que toman decisiones adecuadas para su edad y son capaces de discernir el cumplimiento de normas. Logra acuerdos adultos con su pareja sobre cómo educar. 

Creencia básica interna: “La confianza y el amor son lo más importante en la familia”
Todos estos estilos son como un gran espejo en donde cada uno de nosotros se ve en alguna parte, todos tienen algún aspecto positivo pero sin duda el Estilo Afectivo es el que genera un mayor grado de autoestima en los chicos y una mejor calidad. ¿Contanos cuál es tu Estilo?

Lic Elsa Alvarez
MN 944

Pensamiento creativo y la generación de ideas

 El día a día nos encuentra tomando decisiones a cada instante. Desde levantarnos cuando suena el despertador o dormir 5` más, programar una salida con tu pareja o quedarse juntos viendo una película, o decidir esperar el llamado de alguien importante o llamarlo. En muchos casos se trata de decisiones que llegan a tornarse habituales y requieren casi ningún esfuerzo.

Cuando nos encontramos ante la necesidad de formular nuevas soluciones, de salir de lo habitual y ser estratégicamente vanguardistas (sea en el área personal, laboral, deportiva, social o la que fuere), debemos tomar nuestro “equipo de aventuras”, salir de la zona de confort, y poner en marcha nuestra mente.

Para generar nuevas ideas, hace falta salir de la rutina.

Nunca mejor captado el concepto que como lo hizo Albert Einstein en su frase: “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.

¿Cómo bajamos esto a nuestra realidad?

Para lograr resultados distintos, hace falta hacer otras actividades (para tener otro conocimiento, visión y sensaciones), animarse a pensar de modo diferente (por ejemplo: el brainstorming el cual debe desatarse sin juicios ni censura), cambiar los recorridos habituales, desarticular rutinas, ver la vida de otro modo, etc.

Podemos sintetizar el proceso de generación de ideas en cuatro pasos:

  • Conocimiento
  • Intención
  • Visión
  • Compromiso
    Entrenándose en la generación de ideas, cada vez resulta más fácil poder ver las cosas de otro modo y lograr nuevas soluciones.

Ing.  Gabriel Mariño
Curso de Creatividad INEPA

¿Sos indeciso? Contanos tu experiencia

Desde que nacemos y a lo largo de nuestro crecimiento, recibimos de nuestros padres y personas significativas, mensajes que van formando y moldeando nuestra personalidad. Si a medida que crecemos, no nos valoran lo suficiente, no creen en nuestra capacidad de decidir, descalifican muchas de las cosas que decimos o hacemos o deciden por nosotros, vamos a crecer con la creencia de que no servimos. 

En ocasiones, los padres tienen la idea errónea de que para que nos desarrollemos y crezcamos, tienen que enfatizar y recalcar nuestros errores y olvidan recordarnos nuestras fortalezas. Otras veces, nos quieren alivianar el camino decidiendo por nosotros. Todo esto provoca que internalizamos un concepto muy débil de nosotros mismos, provocando miedos, inseguridades y que necesitemos de otros para tomar decisiones (que seamos indecisos)

Las personas indecisas tienen mucho miedo a fracasar. Ese miedo es paralizador y les impide arriesgarse y seguir creciendo, como así también ser independientes.

Tienen una visión muy negativa de ellos mismos y de sus capacidades. Ante cualquier decisión que deben tomar o problemas que tienen que resolver, ven siempre los inconvenientes más que las ventajas, ven sus impedimentos más que sus recursos. Se sienten abrumados o sobrepasados por la situación.  Se paralizan en sus aspectos negativos, lo que los lleva a agobiarse y no querer decidir.

Tienen mucha desvalorización y mucha autocrítica interna. Son excesivamente perfeccionistas y exigentes. Son personas a las que les cuesta enormemente elegir cualquier opción porque buscan la decisión perfecta, aquella que le de una seguridad absoluta de éxito y rechazan cualquier opción porque siempre le ven algún defecto.

Se dice que se pierde más por las decisiones no tomadas que por las decisiones equivocadas. Cuando tomamos una mala decisión, raramente es irremediable. Si elegimos unos estudios, un trabajo o incluso una pareja que al tiempo vemos que no nos interesa siempre tendremos la posibilidad de cambiar. Pero la indecisión nos lleva a dejar escapar todas las oportunidades, siempre estaremos imaginando como podría haber sido nuestra vida de haber sido más decididos.

Nos hace estar estancados siempre en el mismo lugar.

La clave está en reforzar nuestra autoestima, reforzando todas nuestras cualidades positivas. 

Debemos evitar hablar mal de nosotros mismos, buscar amigos y rodearnos de personas que nos acepten como somos y que no nos menosprecien.

Es importante aprender a poner límites a nuestra crítica interna, bajar la autoexigencia y el perfeccionismo.

Valorar todas aquellas decisiones que hemos tomado, pedir ayuda cuando la necesitemos (sin creer que por eso no servimos) y permitirnos el riesgo de vivir y crecer.

Lic. Florencia Torzillo Alvarez
MN 30624

La dualidad del Ser 

El sentido de la psicología es entrar en el entendimiento  de un sistema de encadenamiento constante de una  dualidad psíquica no  aceptada que induce al sufrimiento continuo.

La aceptación de la dualidad interior es el camino de la sanación.  

Ningún ser  viviente, vive solo  una experiencia emocional frente a los estímulos y las relaciones interpersonales. La duda, la indecisión, el temor, la seguridad,  la debilidad, la  fortaleza, todo pasa en microsegundos como una sinapsis sucede y habita en nosotros.

Nosotros somos un  todo compuesto por partes que son duales,  negar la dualidad es negar nuestra propia existencia. 

La forma que el budismo encuentra para esa integración dual es la aceptación y saber expandir  y contraer. Mirar y mirarnos con compasión.

Cómo salimos de la cadena de sufrimiento? entrenando a nuestra mente a manejar el flujo de impacto de la dualidad emocional que surge en la vida.

El entrenamiento fundamental pasa por:  

Entender que la vida es un océano, el agua es la consciencia y sus olas, los pensamientos.

Aceptar que el flujo de la vida pasa por varios estadios así como las cuatro estaciones de la naturaleza. 

La soberbia, la ambición y el temor son los obstáculos de  la aceptación y profundizan la dualidad y el sufrimiento mental.

Muchas personas pretenden vivir ambicionando que nada  suceda  o se interponga en su camino. La vida es  incertidumbre, sus cambios repentinos se encarga de despedazar los Egos y por ello mismo agitarse y confundirnos todos los dogmas pueden caer. Sufrir es apegarse a una idea, un pensamiento o una creencia. 

La libertad y la felicidad está ligada al fluir de a aguas como el río de Heraclio todo va sucediendo nada está determinado. 

Por más que intenten negar la dualidad fundamental en la que estamos en nuestra existencia es Expansión y contracción, no pasaremos toda la vida en contracción como así tampoco en expansión. 

La persona que sufre es aquella que piensa que solo  estará en una sola punta de la dualidad toda su vida. 

Lic. Ariel Ghirelli
MN 29848

 

El Aburrimiento 

En tiempos de Vértigo y aceleración, los avances de tecnología y  la alta estimulación  del consumo, no parecen ser lo realmente eficaz para tapar los vacíos existenciales de la personas. 

El aburrimiento es  la falta de propósito, cómo definiría Víctor Frank  en su libro¨ El Hombre búsqueda del Sentido ¨, la angustia y  la falta de motivación son las causas de la depresión y muchas veces movilizan a las  personas a buscar estímulos  externos  que implican un estado de stress constante de riesgo,  los  deportes alto riesgo y  adrenalina  o el abuso de sustancias.

Las personas tienen falta de propósito porque han sido domesticadas por un sistema tanto social como familiar, les han impuesto formas de vivir y pensar. 

Estas formas y mandatos  son generales y no están ligados al propio propósito existencial de las personas. 

Saber entender el aburrimiento como una señal es la punta del ovillo, comenzar a filosofar con uno mismo, algo por descubrir, algo que nos  lleva recorrer el mundo interior y salir del estado de domesticación  y conocer nuestra dimensión más salvaje o de estado natural.

Tomar un poco de aire  fresco y volver al mundo natural, la conexión con el universo y la esencia de la vida lleva a las personas  a comenzar a sentir cuál es su propósito. 

La  experiencia con la naturaleza contribuye a avivar de nuevo nuestra apreciación de la vida. Para adentrarnos en el silencio del mundo natural, para reconectar con los lazos que hemos perdido, para tener una renovación espiritual, para re-evaluar nuestras vidas, para encontrar nuestro propósito.

Lic. Ariel Ghirelli
MN 29848

La muerte de un ser querido

Los seres humanos somos por naturaleza seres sociales y por lo tanto crecemos y nos desarrollamos dentro de diferentes tipos de grupos, dentro de todos ellos el que más nos marca, nos orienta y de alguna manera nos predispone es el grupo familiar, el cual también nos orienta para la búsqueda de nuestra pareja y también para la formación de nuestro propio grupo familiar en la adultez.

La pérdida de la persona que amamos representa un profundo dolor, ya que dentro de nuestra cultura desde niños nos preparan para la vida pero muy poco para la muerte. Y qué pasa cuando de repente la muerte golpea nuestras vidas? Ninguno de nosotros estamos preparados para transitar y un sinnúmero de sentimientos nos inundan, una mezcla de rabia, tristeza, melancolía, vacío existencial, entre otras emociones.

Casi ninguno de nosotros piensa a diario la impermanencia y fragilidad de la vida humana hasta que lamentablemente atravesamos la pérdida de un ser querido, tampoco pensamos que algún día nuestros padres no estarán más, sabiendo que es parte de la regla natural de la vida, mucho menos aún de un amigo o de un hermano y menos de nuestra pareja. Pero qué pasa cuando esto de repente nos pasa?.

Tenemos que comenzar a acomodarnos a una realidad que nos cuesta aceptar pero inevitablemente la vida nos indica que debemos aceptarla.

Cuando fallece un ser querido a menudo nos reprochamos y comenzamos a sentir todo lo que nos hubiera gustado compartir con esa persona, hasta las cosas que nos hubiera gustado decirle y no lo hicimos. 

Lamentamos cada una de las situaciones que sentimos no haber hecho y nos gustaría poder volver el tiempo atrás. Este es un sentimiento muy común cuando perdemos a la persona que amamos y es propio de todo proceso de duelo.
Muy pocos consideramos que lo hemos hecho todo y mucho menos en forma correcta. Siempre nos quedará un sueño por cumplir, un deseo no alcanzado o algo que nos hubiera gustado compartir con esa persona que perdimos. 

A todos nos cuesta despedirnos de aquella persona que amamos y que nos gustaría que nos acompañe por siempre, pero cuando esto lamentablemente no sucede es bueno recordarla/o con sus cosas buenas, sus consejos, los momentos compartidos y no solo rememorar en nuestra mente sino también poder hablar de el/ella y compartirlo con otros seres que también la/o quisieron.

Lic. Florencia Torzillo Alvarez
MN 30624