Las pérdidas

Todas las personas a lo largo de la vida vivimos alguna pérdida, la muerte de un ser querido, el alejamiento de un amigo que queríamos mucho, la pérdida de una pareja e incluso en toda transformación y cambio, perdemos cosas para luego ganar otras.

¿Y qué nos pasa cuando perdemos?

La elaboración de las pérdidas es posiblemente un tema central en la existencia humana.

Desde que nacemos nuestra vida es un continuo de cambios, pérdidas, separaciones y aprendizajes que nos conducen a nuevas habilidades dentro de otras situaciones.

Comenzando con nuestro nacimiento hasta todas las transformaciones que vivimos a lo largo de nuestra vida, como el cambio en el ciclo vital o en aspectos de uno mismo, asi como también las pérdidas de seres queridos o rupturas en nuestras relaciones hasta la última y probablemente más temida, que es la propia muerte.

Cada una de las pérdidas o separaciones que vamos viviendo a lo largo de la vida no solo nos demuestran la importancia de los vínculos, sino también las dificultades que los seres humanos tenemos en el logro del desapego como así también la preparación para el último adiós, la pérdida de nuestra existencia.

Cada pérdida acarreará un duelo, y la intensidad del mismo estará en relación al vínculo y al apego que hemos hecho con lo que perdimos.

Y que es importante en todo duelo? es una oportunidad para sanar nuestra alma por eso es importantísimo darnos el espacio emocional suficiente para poder transitarlo, ya que nos permite elaborarlo y por lo tanto nos permite continuar sin dolor y sin asuntos inconclusos nuestra vida.

¿Qué es lo más importante aprender cuando atravesamos una pérdida?Lo más profundo e importante es lograr desapegarnos, expresando todas las emociones de lo que perdimos. Y que quiero decir con desapego? es poder permitir a las personas, aspectos, momentos  que sigan su propio camino y darnos permisos para seguir el nuestro, ya que esto nos permitirá comenzar a ensayar para el más grande de los desapegos, el desapego de nuestro cuerpo, el elaborar nuestra propia muerte y de una forma preparar a nuestra alma para partir.

Lic. Florencia Torzillo Alvarez
MN 30624

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