Tengo un hijo adolescente

La adolescencia (adolescere en latín) significa transición, crecimiento.

Es una etapa de muchas modificaciones físicas y emocionales, les cuesta muchas veces metabolizar este torbellino de cambios que se les avecinan en tan poco tiempo y generan inseguridades, críticas en relación a su imagen corporal y en general.

Mucha necesidad de agradar, principalmente por sus pares. Ya que en esta etapa comienza a ser más importante el entorno social por sobre lo familiar.

La postura desafiante y rebelde es propia de la adolescencia, es parte del proceso de crecimiento para finalmente lograr separarse e independizarse de las ideas, pensamientos y personalidad de los padres. 

Cómo ayudar a nuestros hijos?

  • Calificar todas las conductas que veamos positivas en ellos. Reforzar su autoestima con mensajes positivos hacia su persona.
  • Confiar siempre en ellos ante todo. En la forma en que deciden realizar ciertas cosas, como en las cosas que nos comunican acerca de su vida.
  • Abrirnos a la comunicación y no al control. Aceptar que comienzan a ser seres más independientes y la comunicación fluida con ellos es lo que nos puede permitir, como padres, poder acompañarlos y ayudarlos en su desarrollo.
  • Calificar sus emociones y pensamientos aunque estemos totalmente en desacuerdo. Si son negativas, darles un giro positivo.
  • Dejar que nos cuestionen. Aceptar y dialogar los pensamientos opuestos a los nuestros, sin autoritarismo o imposiciones. Aun en los momentos que los sintamos como actos de rebeldía, porque de algún modo lo son, pero son parte de una separación que es buena que como padres sepamos acompañar para que esto finalmente en el inicio de la adultez, suceda.

Lic. Florencia Torzillo Alvarez

MN 30624

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